Mariana Made in Tepito
 
     
 

 

Mariana Made in Tepito, 2004

 

Se baña de raza

Convertirse en un ratero de Tepito le dio gran seguridad a Jaime Camil.Adriana Jiménez. Ciudad de México

El actor afirma que jamás en la vida se había sentido más seguro que cuando dio vida a “El Bonny”, un ladrón del popular barrio bravo que interpreto en el cortometraje Mariana made in Tepito de Javier Zaragoza.

“Es que de verdad, la gente de Tepito es súper respetuosa pero sobre todo te protegen mucho, una vez que ven que haces algo por su barrio o en su barrio”, dice Jaime al referirse a la experiencia que vivió hace unos días durante la filmación del cortometraje.

“Yo la hice de un chavo trácala que lo ‘clavaron’ al estar atracando un autobús. Y te puedo decir que la experiencia fue fenomenal, sobre todo porque el corto se hizo con un presupuesto de 30 mil pesos de modo que cuando grabamos las escenas, nadie sabía; entonces, había un momento que estando caracterizado tenía que correr entre los puestos porque me iban persiguiendo y no sabes el alboroto que se armó porque a mi paso iba tirando puestos y todo lo que estaba en mi camino, pero fue muy padre, porque la gente lo entendió y me apoyaron y me protegieron mucho, por eso digo que nunca me he sentido más seguro que cuando estuve en Tepito”.

De hecho, Camil recuerda que otro de los momentos en los que sintió “la buena vibra de esa gente, fue cuando estábamos filmando una escena frente al altar que tienen de la Santa Muerte; pues ahí es donde van todos los chavos trácalas y se entregan a la Santa Muerte”.

Aunque aún no está confirmado, los planes de Zaragoza, para su corto, “son estrenarlo en los festivales”, comentó Camil.

"Es un trabajo actoral que me exige más, porque sí, no estoy adentrado de este círculo, pero creo que como actor el trabajo es convencer a la gente de que sí lo estás", expresa Camil.


"Es la historia de una boxeadora, todos los actores son chavos del CUEC (Centro Universitario de Estudios Cinematográficos), el único conocido soy yo, me invitó Javier Zaragoza que también es actor y que está haciendo sus pinitos como director.

La historia de Tepito está míticamente ligada al robo y al boxeo, pues de ahí han surgido grandes campeones del mundo. Por ello, la protagonista de Mariana made in Tepito, el corto de ficción de Javier Zaragoza (Lola, de María Novaro) que pretende mostrar la realidad del barrio bravo, es una boxeadora, así como en otro corto independiente, el documental Diez rounds, se aborda el boxeo femenil de a de veras. En las cintas hay otras similitudes: mientras en ésta se narra la pelea de otra Mariana (aspirante del primer campeonato nacional de peso gallo), quien, además, lleva en la espalda unas alas tatuadas, en aquella el mismo dibujo lo porta un joven ratero, interpretado por Jaime Camil. Ambos cortos desmitifican la realidad. http://jaimecamilespana.com/multimedia/fotos/proyectos/cine/marianamadeintepito04/images/CAFB.jpg

Para contrarrestar el concepto, difundido por las televisoras, de un Tepito desalmado, un grupo de cineastas se ha propuesto realizar un cortometraje de ficción donde se retrata a fondo a ese barrio: su cultura, violencia y problemas.

La cinta, que se terminó de rodar el pasado 11 de febrero en pleno corazón de Tepito, se titula Mariana made in Tepito. Es dirigida por Javier Zaragoza, conocido por sus actuaciones en largometrajes como Lola, de María Novaro, y Un año perdido, de Gerardo Laxa, entre otros, y varias telenovelas, la última se titula La hija del jardinero.

Con este proyecto, narra Zaragoza, se intenta recuperar al cine nacional, como el de Emilio El Indio Fernández y Alejandro Galindo, en el que se reflejaba la realidad:

"El cine mexicano actual, desde el más comercial hasta el del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), no proyecta lo que somos. No te identificas como persona, como ser social, en lo que ves en la pantalla grande, tal vez por los parámetros del comercio y todo eso."

Escribió el guión junto con Mario Puga, miembro de varias agrupaciones culturales de Tepito. El texto obtuvo una mención como uno de los mejores guiones en el Festival de Expresión en Corto, en Guanajuato. Zaragoza cuenta que la idea surgió cuando Puga le contó la historia de un chavo ratero que mataron en el barrio y antes de morir se había tatuado unas alas en la espalda.

También lo empujó a rodar la historia el asesinato, en esa zona, de 25 jóvenes entre febrero y abril del año pasado:

"El artista se debe conectar con la realidad y su propuesta artística debe ayudar a transformar los problemas. Entonces empezamos a crear la historia. Conversé mucho con Mario y la gente de ahí. Empecé a investigar el rollo psicoanalítico. En Tepito se tiene que entender la criminalidad desde otro punto de vista y la forma en que vive la gente. Tratamos de acercamos lo más posible a esa realidad, sin sentimentalismos."

Intenta realizar un análisis de la situación de los jóvenes y las mujeres de Tepito.

Una mujer que sufre

La protagonista del cortometraje, una mujer que vende películas piratas y es boxeadora, se llama Mariana y es protagonizada por Aleida Gallardo. Bony, interpretado por Jaime Camil, es un muchacho con unas alas tatuadas en su espalda y muere por haber cometido un robo.

Puga adelanta que mientras Mariana pelea, en forma de flashback cuenta la historia. Es derrotada porque no está concentrada. Pierde su trabajo y a su próximo novio.

"Es una chica que sufre mucho", añade.

Zaragoza destaca que el corto va más allá de la visión de las televisoras: de la violencia, las mafias, los asesinatos, la droga y el comercio. Desea mostrar a la gente de Tepito tal y como es y se entiendan sus problemas.

El personaje principal, argumenta, es una mujer boxeadora porque ha visto que en la pantalla grande sólo aparece la figura femenina como prostituta, mamá o la esposa que atiende al varón. Según él, la mujer no tiene una presencia en el cine, "nadie habla de ellas o de los hijos que están solos".

Enseguida, Puga puntualiza:

"A la mujer se le ha visto primero como objeto sexual, después como objeto mercantil y la protagonista quiere ser alguien en la vida y de alguna forma la utilizan porque le dan por la pelea una miseria, pero ella se la rifa."

Zaragoza trabaja el corto como una tragedia griega con realismo mágico. Incluyó a un mago que anda en patines porque representa la cultura de los chavos y al Fantasma, un muchacho del barrio que anda por todos lados.

Además de los actores, participa la gente que ahí reside, lo cual le da gusto al director.

La filmación se realizó con una cámara digital con un procesador convertidor de 35 milímetros de Alemania. El equipo de rodaje lo prestó el Centro Mexicano de Cine Independiente (CMCI).

Francisco Joel Mendoza, cuyo nombre artístico es Pedro Valmen y director del CMCI, es el entrenador de Mariana, y sobre su papel dice:

"Trato a la chava como una mercancía porque me puede llevar a Las Vegas, puedo ser famoso. Es buenísima la historia."

 http://admincamil.brinkster.net/multimedia/fotos/proyectos/cine/marianamadeintepito04/images/1166761089_F.JPG

A Raúl Héctor González, el mafioso en la cinta, le encantó su papel de malo "porque en este país se oculta la injerencia de la mafia. A esta nación lo sustentan los trabajadores migrantes y los mafiosos. Es interesante".

El productor José Peguero decidió formar parte de esta cinta porque le gustó la historia, y opina que en este trabajo se puede rescatar al barrio de la mirada negativa en la cual se encuentra. Está convencido de que se le ha abordado mal:

"Hemos tratado de buscar las series de imágenes que nos reconcilien con Tepito", señala, y se le ha ocurrido hacer talleres de guiones y de proyectos cinematográficos.